Cuando me desnudo a ti
Me da miedo cuando me desnudo a ti contándote mis sentimientos más ocultos y mis miedos porque después me da frio y necesito que abraces.
Pareja sepultada abrazada cerca de Mantua, Italia
Me da miedo cuando me desnudo a ti contándote mis sentimientos más ocultos y mis miedos porque después me da frio y necesito que abraces.
Pareja sepultada abrazada cerca de Mantua, Italia
No sé que ha pasado por tu mente, pero me has dicho que "si me porto bien" vendrás a verme. El problema es que no hago las cosas como debiera. Estoy nerviosa y te llamo demasiado y no sé controlarme. Intento que seas tú quién me llame, pero veo que nunca me llamás. Podrías estar un mes sin saber de mí. Nada me dolería más que no vinieras a verme por mi culpa. Que si no vienes a verme, sea por el motivo que sea, pero no por meter la pata. Necesito verte con todas mis ganas y el hecho de que digas que vendrás me da la vida, pero no puedo esperar. Ya estoy pensando en lo corto que se me hará. Necesito tanto tus besos. ¿Sabes? ya me he puesto las pilas y estoy buscando un nuevo trabajo. Poco a poco, volveré a estar bien. Como tu dices: primero por mí, después, por tí. Sé que estás deseando volverte a reencontrar con tu niña.
Ángel Caido, Parque del Retiro, Madrd.
Hoy me he levatando de buen humor y me gustaría poder compartir un día soledo y tan bueno contigo. Como siempre digo, lo que más añoro es poder hacer las cosas normales que hace todo el mundo: ver una peli en el sofá, tomar una cerveza, dar un paseo...
Espero que no estés enfadado conmigo por las llamadas. Sólo me apetecía compartir contigo que hoy estaba contenta porque siempre te quejas de que siempre estoy mal.
Ayer me dijiste que si hacia las cosas bien ibamos a quedar. No hace falta que me digas más. Si sé que vienes, ya no hay motivos para estar mal.
Hoy necesitaba hablar contigo por teléfono, pero ya no te fias de mí y me cuelgas. Son sólo malas noticias y necesitaba que me escucharas. Ahora me siento mal por haberte despertado y sé que aún estás más enfadado conmigo.
Ya sé que despertándote no se arreglará nada pero necesito tu apoyo, el cojín de tu voz.
El día amaneció mal, con la misma mierda diaria del trabajo, con una bronca añadida, pero al llamar a casa me he enterado de la noticia.
Ya sé que ayer perdí mi derecho a verte y no paro de darle vueltas. Ojalá cambies de opinión. Necesito que me des energía para continuar adelante porque todo se me viene encima. Tú lo dices cuando te digo que hoy también estoy mal: Como siempre. Y como siempre ya es demasiado. Darte la oportunidad a ti mismo también. No tenemos nada que perder a estas alturas, pero sí mucho que ganar.
No te sientas mal por no haberme cogido el teléfono. No obstante, yo te entiendo.
Acabamos de hablar y lo hemos dejado definitivamente para que no tengamos más contacto. Espero que será la definitiva porque últimamente te he herido demasiado. Pero ya me duele demasiado.
Me acosté llorando y me he levantado llorando. Normal que se quejen de que siempre tengo mala cara. Te estás quedando muy delgada, normal ya no tengo ganas de comer.
Voy al trabajo cabizbaja escuchando una y otra vez la misma canción, (After foreve, my choice) contentiendo las lágrimas en el tren y caminando por la calle.
Otra vez siento que me vuelves a dar la espalda. Te estoy agobiando dices. No sabes lo que es tener todo el maldito día en mi cabeza, pensando en tí. Es una puta pesadilla. Sólo me calmo cuando hablo contigo pero tú te cansas. No sé ya cómo salir de esta. Recuperar lo que tuvimos y que ambos destruimos.
Ojalá puedas venir para callar las voces, para disfrutar de nuestro silencio, de nuestra compañia. Para volver a ser los dos. Para que vuelvas a ver reir a tu niña, tanto que te gusta. Ya no seré más una voz. Seré tu piel.
Suscríbete al Feed RSS ![]()
También puedes suscribirte directamente con alguno de los siguientes enlaces: